Escoger una buena crema facial puede ser todo un reto. Además de optar por laboratorios que nos aporten confianza y firmas de cosmética de calidad, es importante conocer nuestro tipo de piel para que los resultados sean óptimos, así como leer el listado de ingredientes de cada producto para asegurarnos que realmente es lo que nuestra piel necesita.
En este post vamos a descubrir cómo conocer nuestro tipo de piel y qué ingredientes deben llevar nuestra crema facial.

Qué debe tener una buena crema facial
Los principios activos de una crema facial nos dan las primeras pistas de cómo de efectivo puede ser un producto.
Niacinamida o vitamina B3 es un ingrediente activo que actúa sobre la pigmentación de la piel, ayudándola a reducir y aclarar las manchas ya existentes. Este componente es muy interesante en una crema facial ya que, aunque a priori no se aprecien manchas en una piel, es probable que con el paso del tiempo terminen apareciendo.
Por otro lado, destacamos el ácido hialurónico, que nos ayuda a generar colágeno en nuestra piel ya que este es una proteína que nuestro cuerpo produce con naturalidad pero que con la edad tiende a reducirse su producción. Además, el ácido hialurónico ayuda a retener el agua, aportando hidratación a la piel y por lo tanto atenuando las líneas de expresión.

Los aminoácidos nos ayudan a restaurar cualquier daño cutáneo y contribuyen a la formación de nuevas células en la piel, aportando salud y bienestar a la misma. Algunos de ellos vienen con nombres como la arginina, lisina, prolina o glutamina; y se encargan de hidratar la piel y protegerla de los radicales libres.
Por último, nombrar de manera general los ingredientes activos antioxidantes como la vitamina C que fomenta la producción de colágeno; la vitamina E, que protege del sol; o la vitamina A, que es un potente activo contra las arrugas.
Cómo conocer tu tipo de piel
Para conocer nuestra piel es necesario escuchar los signos que nos da. Por ejemplo, una piel grasa se puede identificar con exceso de brillos y unos poros dilatados que denotan una obstrucción en la piel. Todo lo contrario, puede ser una piel seca, que muestra descamación, tirantez, líneas de expresión y picor de manera habitual.
El tercer tipo de piel sería la piel sensible, que no se puede considerar ni grasa ni seca, y que requiere de un tratamiento facial más específico. Las señales de una piel sensible son el cambio de color debido a los cambios de temperatura o picores y rojeces.
En Selvarrosa te contamos cómo saber si tienes piel mixta o grasa con un sencillo truco.

Ingredientes que deben llevar tus cremas
Ácido Láctico
Es un potente exfoliante que renueva las células de la piel de manera muy respetuosa. Indicado para pieles sensibles, combate la textura áspera de una piel descamada y aporta la hidratación necesaria para mejorar su apariencia desde el interior.
Aloe Vera
Reconocido por su gran efecto calmante, el aloe vera es un ingrediente natural que se aplica en las pieles más sensibles para tratar eccemas e hidratar en profundidad las pieles más irritadas.
Rosa mosqueta
Se trata de un activo muy popular que presenta grandes beneficios para la piel como la regeneración de la dermis y la reducción de cicatrices. En una piel ssensible, la rosa mosqueta actúa aportando firmeza y luminosidad gracias a la regeneración de la piel.
Urea
La urea ayuda a restablecer equilibrio de la piel. Es una dosis perfecta para esas pieles sensibles o con dermatitis atópica porque aporta hidratación y regenera el tejido dañado.
Colágeno
El colágeno es un compuesto de aminoácidos perfecto para tratar una piel deshidratada o seca , ya que mejora la calidad de la misma y nos ayuda a retrasar en envejecimiento. Como hemos comentado, con el paso de la edad nuestro cuerpo va perdiendo capacidad natural para producir colágeno, por lo que si escogemos una crema rica en este ingrediente nos estamos asegurando que nuestra piel se mantenga más firme y elástica.
Elastina
La elastina es una proteína que al igual que el colágeno se va perdiendo con el paso del tiempo. Elegir una crema facial con elastina nos asegura la protección de los tejidos de nuestro rostro, aportando a una piel seca un aspecto más jugoso e hidratado.
Glucolactona
Es un polihidroxiácido (PHA) natural que ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la ppiel, por lo que es ideal para una piel grasa que tiende a acumular más poros obstruidos. Nos ayuda a eliminar la primera capa del rostro para la piel se vea menos apagada y bonita.
Ácido salicílico
Es un ingrediente activo que también se utiliza para exfoliar de manera cuidadosa nuestra piel, siendo un aliado para las pieles grasas , ya que también ayuda a controlar la producción de sebo y mantener los poros limpios.
Si no conoces tu tipo de piel te recomendamos una serie de cremas faciales para todo tipo de pieles.
Cómo aplicar correctamente cremas para la cara
A la hora de aplicar una crema facial debemos saber si está destinada a formar parte de tu rutina de día, de noche o de ambas.
El momento adecuado para aplicarlo es tras haber limpiado el rostro y aplicado el tónico y/o sérum correspondiente. Con las manos limpias, coge una porción de crema de un tamaño similar a una avellana y aplica con las yemas de los dedos en rostro, cuello y escote.
Aprovecha este momento para mimarte y que se convierta en tu ratito de paz y confort con un masaje facial con movimientos circulares suaves hasta que el producto se absorba por completo.




